21 mar 2026

LA SEMANA SANTA  DURANTE  Y   DESPUÉS  DE LA GUERRA CIVIL


A todo/as lo/as casaricheño/as,

vivan en el pueblo o fuera

de él, con cariño.                                                                                    19 de marzo de 2026.


Sin pararme a hablar de los tipos de conocimiento que la Historia nos presenta (empírico, experimental, histórico…), para el fin que pretendo con este artículo, voy a utilizar el que tenemos de nuestra Semana Santa,  el histórico, que no entra en ninguna clase de valoración política ni religiosa ni psicológica…


Siempre ha tenido un componente religioso importante. Muchas personas ofrecían al Señor, y algunas todavía lo hacen, acudir descalzas a tal o cual precesión, sin hablar, o incluso debajo del trono, cuando éste se llevaba a hombros… Si no podían cumplir su promesa, se angustiaban hasta que alguien las sacaba de esa situación. Era para la mayoría del pueblo un motivo sólo RELIGIOSO, de agradecimiento, de petición o de adhesión. La Semana Santa significaba para muchos la fiesta más religiosa, más seria, más importante de todas las del pueblo. Hoy es para muchos una más.


La guerra civil influyó sobremanera en la vida de nuestros paisanos de entonces. He aquí algún hecho:


El 21 de julio de 1936, al anochecer, muchos  exaltados forzaron la puerta de la      sacristía, abrieron la del  templo, sacaron las imágenes prendiéndoles fuego, que las consumió, (menos a la de Jesús con la Cruz a cuestas- el Nazareno- que respetaron porque decían que era republicano)  y destrozaron todo lo que había dentro, (sagrario incluido) menos los bancos. Consumieron o tiraron las hostias consagradas y derramaron el agua de la pila bautismal. Pasaron a la ermita de San Antonio e hicieron lo mismo. En ambos campanarios colocaron sus banderas. Convirtieron el templo en almacén de trigo y cebada. El día 31 (de Julio), por la mañana entró en el pueblo “una columna del ejército que tomó  la localidad y puso el mando en manos de personas de orden” (La mandaba el Comandante Castejón). Desde entonces se siguió celebrando Misa, pero sin poder guardar las Hostias Consagradas por no tener dónde. Poco a poco se fue normalizando la situación aunque acompañada de extrema pobreza, de hambre, de miedo…se adquirieron imágenes etc.etc.

La celebración de la Semana Santa en los pueblos y ciudades del nuevo régimen y durante la contienda, tiene este calendario;

           Jueves Santo del año 1936………. El 9 de abril;

           Jueves Santo del año 1937………. El 25 de marzo;

           Jueves Santo del año 1938………. El 14 de abril

           Jueves Santo del año 1939………. El 6 de abril (Una semana después del fin de la 

                                                                      Guerra).

Terminada la contienda, la paz permitió la reconstrucción de los pueblos, aunque lentamente. RECORDEMOS TODO ESTO, PARA EVITAR QUE SE REPITA.



José HERRERA RODAS